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Reparto a domicilio propio en un bar: cómo lo monté

Por Manuel ·

Calle estrecha de casas blancas con escalones y macetas en Frigiliana
Calle Alta de Frigiliana (Málaga). Foto: Dguendel, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.

En mi bar repartimos a domicilio por nuestra cuenta desde septiembre de 2024, además de vender por Glovo. Los pedidos entran por teléfono y por WhatsApp Business, reparte una persona contratada a tiempo parcial con una moto pequeña y llegamos a unos 3 km. Cada entrega me cuesta unos 7,73 €, y 5,23 € después de cobrar los 2,50 € de envío. Me sale a cuenta porque el repartidor también ayuda en el bar y porque los pedidos directos son algo más grandes que los de Glovo. Te cuento cómo lo tengo montado.

Resumen rápido

Tema En mi bar (octubre de 2026)
Desde cuándo Septiembre de 2024
Cómo piden Teléfono y WhatsApp Business; sin aplicación propia
Quién reparte Una persona a tiempo parcial (viernes, sábados y algunos domingos)
Vehículo Una moto pequeña
Zona Unos 3 km
Pedido mínimo y envío 18 € y 2,50 € (a veces gratis en pedidos grandes o promociones puntuales)
Entregas al mes Unas 110
Ticket medio Unos 25 €
Coste por entrega 7,73 € (5,23 € después de cobrar el envío)

Las cifras son aproximadas, tal como las llevo en mis cuentas. También vendo por Glovo y trabajo con TheFork.

Por qué empecé a repartir por mi cuenta

Me di de alta en Glovo en marzo de 2024. Unos seis meses después, algunos clientes que nos habían conocido por la app empezaron a preguntar si podían encargarnos la comida directamente. Probé para fidelizar a esa gente y depender menos de las comisiones de las plataformas.

No dejé Glovo. Hoy tengo los dos canales: Glovo me trae clientes que no me conocían y el reparto propio me sirve para atender a los habituales sin comisión. Lo que me cobra Glovo lo explico en cuánto cobra Glovo a un restaurante.

Lo que necesitas para repartir por tu cuenta

Una forma de recibir los pedidos

Yo los recibo por teléfono y por WhatsApp Business. El cliente nos dice qué quiere y la dirección, y le confirmamos el precio y el tiempo aproximado de entrega. No tengo aplicación propia: para un bar pequeño, mantenerla sería un gasto más, y el WhatsApp me deja atender a los habituales de forma sencilla y seguir en contacto con ellos.

Alguien que reparta

Al principio algunas entregas las hacía yo, y era complicado: tenía que dejar la barra o cortar lo que estuviera haciendo. Ahora tengo contratada a una persona a tiempo parcial para las horas de más pedidos, sobre todo los viernes, los sábados y algunos domingos. Entre semana, cuando hay menos pedidos, ayuda con otras tareas del bar, como preparar bolsas o reponer bebidas.

Ese es el detalle que hace que me salgan las cuentas. Si tuviera que contratar a alguien solo para repartir pocos pedidos, probablemente no me saldrían.

Tener a alguien contratado implica darle de alta en la Seguridad Social y cotizar por él; la afiliación y el alta están reguladas en el artículo 16 de la Ley General de la Seguridad Social, que remite los detalles al reglamento. El tipo de contrato, las cotizaciones y el seguro del vehículo dependen de cada caso: pregunta a tu aseguradora si la póliza cubre el uso que le vas a dar y consulta con tu gestoría antes de contratar. Esto es información general, no asesoramiento legal.

Un vehículo

Uso una moto pequeña para moverme por el barrio. En mis costes meto el combustible, el mantenimiento y el uso de la moto.

Una zona y un pedido mínimo

Repartimos en unos 3 km. No queremos alejarnos más porque el viaje se alarga, sube el coste y la comida llega más fría. El pedido mínimo es de 18 € y el envío cuesta 2,50 €. A veces lo dejamos gratis en pedidos grandes o en alguna promoción puntual, pero no siempre, porque entonces el viaje lo pago entero yo. La idea es atender una zona que podamos cubrir rápido y evitar que una entrega pequeña y lejana salga demasiado cara.

Lo que me cuesta

Al reparto le asigno unos 850 € al mes: una parte del coste laboral y de las cotizaciones del repartidor, el combustible y el mantenimiento de la moto. Es el coste que imputo a este canal, no lo que costaría un repartidor dedicado solo a repartir, y va antes de otros gastos que pudieran corresponder. Con unas 110 entregas, sale a 7,73 € por entrega, y a 5,23 € después de restar los 2,50 € de envío que paga el cliente. El cálculo completo, y cómo cambia con más o menos entregas, está en cuánto cuesta cada entrega con reparto propio.

Lo que me queda de un pedido directo frente a uno de Glovo, después de pagar el reparto o la comisión

Ticket medio de cada canal en mi bar, a fecha de octubre de 2026. Directo: 25 € + 2,50 € − 7,73 € de coste por entrega. Glovo: 22 € − 30 % de comisión − IVA de la comisión. Antes de pagar la comida, el envase y el IVA del pedido. Al envío no le he descontado el IVA.

La diferencia no viene solo de ahorrar la comisión. Los pedidos directos tienen un ticket algo más alto (unos 25 € frente a 22 €) y en ellos no hago las promociones que hago en las plataformas. Con el mismo ticket de 22 €, el pedido directo me dejaría 16,77 € frente a 14,01 €. Y si el IVA de la comisión de Glovo lo puedes deducir, el pedido de Glovo se queda en 15,40 €: la distancia es menor de lo que parece en la gráfica.

Mi experiencia

Lo que he aprendido es que el reparto propio no es más rentable por sí solo. A mí me sale a cuenta porque el repartidor no está parado cuando no hay pedidos y porque los clientes directos piden algo más. Con Glovo no tengo que organizar los viajes, pero cuando hay mucho trabajo a veces la comida está lista y el repartidor tarda; con el reparto propio, la organización depende de mí y tengo que controlar que las entregas no interfieran con el servicio en el local.

Si empezara hoy, intentaría captar clientes directos desde el principio, calcularía lo que me cuesta cada canal antes de poner precios y promociones, y revisaría cada mes cuánto deja cada vía de venta.

Errores que evitaría

  • Contratar a alguien solo para pocas entregas. Con poco volumen, el coste por entrega se dispara; en cuánto cuesta cada entrega tienes la tabla.
  • Repartir tú mientras atiendes la barra. Yo lo hice al principio y tenía que dejar la barra o cortar lo que estuviera haciendo.
  • Abrir demasiado la zona. Con más distancia el viaje se alarga, sube el coste y la comida llega más fría.

Preguntas frecuentes

¿Compensa tener repartidor propio en un bar pequeño?

A mí me compensa porque el repartidor también ayuda en el bar y hago unas 110 entregas al mes. Con un repartidor dedicado solo a repartir pocos pedidos, probablemente no me saldrían las cuentas.

¿Cómo recibo los pedidos sin una app?

Yo los recibo por teléfono y por WhatsApp Business: el cliente me dice qué quiere y la dirección, y le confirmo el precio y el tiempo de entrega.

¿Qué zona de reparto y pedido mínimo pongo?

Yo reparto en unos 3 km, con un pedido mínimo de 18 € y 2,50 € de envío. La zona la fijé para que la comida no llegue fría y una entrega pequeña y lejana no me salga demasiado cara.

¿Puedo tener reparto propio y seguir en Glovo?

Yo lo hago. Glovo me sirve para que me conozca gente nueva y el reparto propio para los clientes habituales. Si estás empezando con plataformas, mira la guía de delivery con plataformas.

Siguiente paso

Cuenta cuántos pedidos a domicilio tienes a la semana y quién podría repartirlos sin dejar la barra. Con esos dos datos, haz la cuenta en cuánto cuesta cada entrega con reparto propio.

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